Aumentan los ingresos procedentes de turistas extranjeros

España es un país que recibe un gran número de turistas en verano. El sol y la playa son los mayores reclamos para las personas que llegan desde toda Europa, pero en los últimos años hemos podido apreciar que los lugares que no han sido tradicionalmente bendecidos por el turismo han sabido reinventarse para ofrecer otro tipo de atractivo. Sea como fuere, el mes de julio se recibieron casi 10 millones de turistas internacionales, un 9,3 % más que en el mismo mes de 2015.

La mayor cantidad de turistas procede del Reino Unido, con más de dos millones de personas, seguido de Francia y Alemania. Después de que en el primer semestre del año se registraran más de 42 millones de viajeros extranjeros (4,3 millones más que en el mismo periodo de 2015), la industria hotelera ha visto con buenos ojos el boom turístico después de más de un lustro en el que la crisis ha hecho mella tanto en ingresos como beneficios.

Había cierto temor a que el revuelo del Brexit depreciara la libra frente al euro, y así ha sido, pero no parece haber tenido ningún efecto negativo en este sentido. Además, los destinos favoritos para los británicos (Andalucía, Baleares, Canarias y Comunidad Valencia) lo siguen siendo para los turistas británicos, los más importantes en términos económicos para esas cuatro comunidades autónomas.

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De hecho, las Islas Baleares son la comunidad autónoma en la más se incrementa el dinero que gastan los turistas extranjeros. La variada oferta que tienen Ibiza, Mallorca y Menorca convierte el archipiélago balear en un destino ideal para cualquier estrato de la sociedad y poder adquisitivo. Cataluña es el segundo turístico más elegido, seguido de las Islas Canarias, lo que refrenda la teoría de que dos terceras partes de los visitantes buscan el buen tiempo y las playas de tanta calidad.

Uno de los orígenes en aumento sigue siendo Rusia, cuyos turistas suelen acostumbrar a dejar buenas cantidades de euros, y se espera que continúe al alza. Las ventas han aumentado en todas y cada una de las comunidades autónomas, con un crecimiento más alto en las que más visitantes reciben. Eso supone que el comercio y el consumo se disparen, algo de lo que no solamente se benefician los hoteles sino también la hostelería. La gastronomía es otro de los activos más importantes con los que cuenta el turismo y funciona en perfecta simbiosis.

Lógicamente, todos estos datos se reflejan en el empleo, que en los últimos dos años lleva una tendencia más positiva después de 73 meses destruyendo empleo. Tanto las grandes cadenas como las grandes superficies han cosechado muy buenos resultados este verano, y el Ministerio de Empleo anunció que fue el comercio la actividad con un número más alto de afiliados durante el mes de julio.

Todo parecía indicar que los episodios de terrorismo vividos en los últimos meses podían afectar al volumen de viajeros que recibiría Españña, pero nada más lejos de la realidad. Sin embargo, la inestabilidad de la situación en dos de los grandes competidores en el Mediterráneo, como Turquía y Egipto, sí que han experimentado caídas considerables en sus índices de turismo. Si bien España ha crecido un 9,3 %, Turquía ha registrado un 36,7 % menos, y la cifra aumenta en Egipto: un descenso del 41,9 %.  Otros países que han cosechado buenos resultados y que habrá que tener en cuenta en un futuro son Chipre o Malta.

En definitiva, parece claro que el clima de inestabilidad política en España no afecta al número de visitantes extranjeros. Al fin y al cabo, a ellos no les afecta tanto como a nosotros, y este sigue siendo un país muy atractivo para ellos, especialmente ahora que parece que poco a poco se va vislumbrando la salida de la crisis, aunque queden muchos aspectos por mejorar. Los expertos afirman que en los próximos tiempos podríamos vivir una nueva serie de recortes, pero lo que nunca nos podrán quitar es el sol y la playa.