Cómo gestionar las asignaciones internacionales

Una economía cada vez más globalizada está propiciando que las empresas sientan la necesidad de trabajar e instalarse en el extranjero. Sin embargo, no se trata de una tarea fácil y hay muchos factores que entran en juego para que la elección termine siendo un éxito o un fracaso.

Primero se ha de planificar la labor que va a realizar el trabajador desplazado. Lo ideal sería informarse sobre el funcionamiento diario del país que se va a visitar y tratar de asegurar las mejores condiciones posibles para el trabajador. Contar con la mayor cantidad de información posible contribuirá a afrontar esa medida con conocimiento de causa. Un aspecto muy importante es el económico, ya que se ha de tener en cuenta el lugar de destino, puesto que se debería adaptar la remuneración económica en base al coste de vida de allí, y no a los emolumentos en España porque puede haber desajustes que incomoden al trabajador.

Esta labor de previsión es lo suficientemente compleja como para optar por el asesoramiento de profesionales, o al menos herramientas que analizan desde todos los ángulos los criterios a tener en cuenta para la orientación, selección, contratación, etc. No basta con asignar al extranjero al trabajador que quiere cambiar de aires, sino que se han de valorar todos los factores que influyen en el rendimiento de la empresa.

Uno de los conceptos que mayor gasto constituye es el del alojamiento. Para reducirlo, se ha de conocer las zonas más apropiadas con el objetivo de que el expatriado y las agencias que busquen el alojamiento lo tengan en cuenta. Aunque la movilidad debe tener como objetivo motivar y mejorar al trabajador, no deje todas las decisiones en su manos, especialmente si la estancia es de larga duración, ya que los costes de alquiler se pueden disparar a lo largo del tiempo.

Por último, además de enviar a un expatriado para expandir el negocio, en ocasiones es una buena opción contratar personal local. Es decir, se ha de tener claro que es mucho más rentable mandar a una persona allí que contratar. En definitiva, se han de valorar muchos condicionantes para tener toda la información antes de dar el salto a una asignación internacional.