Datos sobre los expatriados

Son muchos los profesionales que se encuentran en situación de expatriados. Es normal: cada vez hay más empresas que optan por asumir un proceso de internacionalización y es habitual enviar a trabajadores fuera, ya sea para formarse, analizar la situación o establecer diálogo con los agentes de allí. Sea como sea, los expatriados son a día de hoy muchos, y vale la pena conocer un poco más a fondo si situación y sus opiniones.

 El punto de vista de los expatriados

En este blog se hacen eco del estudio realizado por IESE y Ernst & Young: “El proceso de expatriación en empresas multinacionales: visión del expatriado”. En este documento se dieron varias conclusiones, que para facilitar su estudio y compresión se dividieron en diferentes categorías. Aquí van algunos de los resultados:

  • El proceso de selección: lo que más valoran las empresas son los conocimientos técnicos y la experiencia en ese campo concreto. En segundo lugar, la carrera profesional que se haya tenido. Por parte de los expatriados, lo que les mueve más a hacer el cambio internacional es la experiencia que supone y las ventajas económicas.

 

  • Comunicación: casi tres de cada diez profesionales consideró que la empresa no les proporcionó suficiente información sobre el proceso de repatriación, o sea, que pasaría una vez volvieran al país de origen.

 

  • Planificación y gestión: este punto ya es más importante, ya que prácticamente uno de cada dos (51%) dio a entender que la empresa no se preocupó mucho de su proceso de adaptación al país exterior, ya sea proporcionando la información necesaria o bien dar soporte a la gestión de asuntos familiares (vivienda, escuela de los hijos, etc.)

 

  • Retribución: en lo que refiere a las compensaciones económicas y sueldo, cabe decir que la satisfacción es más alta. La mayoría de ellos cobran varios pluses y, además, cuentan con asesoramiento fiscal especializado proporcionado por la empresa (hay países que no tienen acuerdo con España y que por tanto se debe tributar en los dos países o bien en el país distinto al nuestro). Lo que más se valora es el seguro médico internacional, seguido de los trámites de vivienda y servicios de mudanza.

 

  • Adaptación: cuando se habla de este punto, normalmente se refiere tanto al expatriado en sí como sus familiares que viajan con él (cónyuge, hijos). La mayoría de los entrevistados (83,1%) consideraron que el proceso fue exitoso y que no fue difícil adaptarse a los cambios requeridos. Eso sí: no se debe obviar la realidad pues algunos de ellos (casi uno de cada diez) afirmó que tienen o tuvieron problemas y crisis familiares a causa de ello.

 

  • Repatriación: aunque tendría que ser algo fácil, casi tres de cada diez profesionales se encuentran en que a la hora de volver al país surgen problemas o contratiempos y deben quedarse allí por más tiempo. Aún así, son muy positivos con los resultados, ya que la mayoría de ellos consideran que han tenido una buena experiencia, han superado con creces sus expectativas de aprendizaje y se han visto bien compensados económicamente. También cabe decir que la mayoría de ellos vuelven a la sede nacional con cargos adaptados a su experiencia internacional, algo que siempre es de agradecer. (Incluso un 20% cambia de trabajo, lo que demuestra que se abren muchas puertas).

En definitiva, el estudio demuestra que la mayoría de expatriados se encuentra en buena situación, aunque sería absurdo no tener en cuenta las cosas negativas que se han dicho, ya que tendría que servir para que las empresas mejoraran los procesos en los puntos más críticos. Sobre todo en el tema de hacer el seguimiento de sus trabajadores, preguntándose en todo momento si están bien allí y proporcionándoles los servicios que se tengan disponibles para facilitar su adaptación y estancia.