Decálogo para la movilidad internacional

Antes de salir de viaje, ya sea por ocio, negocios o temas familiares, se deben tener en cuenta algunos aspectos. Para facilitar esta gestión y no olvidarse de nada, el Ministerio de Empleo y Seguridad Social tiene en su página web un decálogo con los diez consejos que creen que son más importantes. Están básicamente orientados a las personas que desean ir a trabajar al extranjero, pero algunos consejos son bastante generales y se podrían aplicar en cualquier circunstancia.

Decálogo de consejos

  1. Informarse bien antes de decidir el destino. Esto solo se aplicará en el caso de que se haya podido elegir, claro está, ya que no siempre será decisión nuestra. En caso de que si lo fuera, tenemos que mirar bien las condiciones socioeconómicas del país a donde queremos desplazarnos, más aún si vamos con la idea de abrir un negocio. ¿Hay mercado? ¿Cómo son las leyes, allí? Consultar las fuentes oficiales de información nos ayudará a tomar la decisión más adecuada. También puede ayudar el hecho de hablar con gente que ya esté allí o haya estado hace poco.
  2. Mira que documentos necesitas: en algunos países solo te hará falta el DNI y el pasaporte en vigor, pero si vas con intención de buscar trabajo, realizar algunos estudios o lo que sea, deberás llevar documentos que acrediten tus estudios o tus conocimientos. Para más seguridad, escanéalos antes de partir y ten siempre una copia digital disponible en línea por si tuvieras alguna emergencia.
  3. ¿Qué requisitos necesito para entrar y quedarme? Visados, permisos y un montón de documentos te harán falta si tu intención es quedarte una temporada allí. Infórmate de los periodos y del tiempo máximo que dispones.
  4. Instalación y adaptación: hay un refrán popular que dice que “dónde fueres haz lo que vieres”, y este punto del consejo viene a ser esto. No hay nada más importante que intentar adaptarse al país lo más rápido posible. Conocer las costumbres, un poco la tradición y la cultura, etc. También los útiles diarios, como los horarios de obertura de los comercios, el funcionamiento del trasporte público, etc.
  5. Conocer el idioma: parece evidente, pero no hay más que mirar a nuestro alrededor para ver la cantidad de personas que viven en nuestro país sin saber muy bien nuestro idioma. Es importante hablar lo mejor posible el idioma del país que nos acoge. Si se trata de francés o inglés perfecto, pero si con ello no nos es suficiente, deberemos hacer lo posible para ampliar nuestro conocimiento.
  6. Preparar el curriculum: sobre todo, claro está, si tu intención es trabajar allí o buscarte prácticas profesionales. Lo mejor es hacerlo según el estándar europeo (Europass), pero si crees que es mejor tener un par de versiones más, tenlas preparadas por si acaso.
  7. Permiso de trabajo: si deseas trabajar, necesitas saber si te hará falta un permiso de trabajo (en algunos países no hace falta, por ejemplo dentro de la Unión Europea). Infórmate bien de las condiciones, su vigencia y lo que implica.
  8. Asistencia y seguro médico: como bien debes saber, no toda la asistencia médica funciona como en España. En la mayoría de países el hecho de estar cotizando no va ligado a que te puedan atender, o al menos no de forma completa. Es por este motivo que siempre se recomienda que antes de partir te hagas un seguro médico (y no olvides que si estás por Europa puedes hacerte la TSE, la Tarjeta Sanitaria Europea).
  9. El momento de volver: cuando decidas volver a España, asegúrate de que todo lo que has hecho en el exterior ha quedado escrito y tienes la documentación que lo acredita. No tiene porque pasar nada, pero a veces se han dado casos de prácticas internacionales que no han podido ser demostradas, títulos académicos que no se han podido convalidar, etc. Antes de partir, ¡haz todos los trámites necesarios!
  10. Tus derechos como retornado: por último, si vuelves después de muchos años de haber estado fuera, tendrías que informarte sobre las posibles ayudas o prestaciones a las que tienes acceso.