El Brexit va en serio: abandonarán el mercado único

La primera ministra británica, Theresa May, ha dado esta semana una conferencia de prensa para exponer los doce puntos de su plan para formalizar un Brexit “pausado y ordenado”. Y también ha avisado de que el país no se quedará con “un pie dentro y uno fuera”. Todo parece indicar que aquellas personas que pensaba que, quizá, la desconexión con la Unión Europa se convertiría en un paso en falso y se revocaría deberán asumir que el proceso sigue su curso inicial y es solo cuestión de tiempo que fructifique. En palabras de May: “Los días de grandes contribuciones a la Unión Europea se han acabado”. Bastante clara y contundente.

De todos modos, May ha anunciado que el divorcio con la UE no se aplicará hasta que el acuerdo final no sea aprobado y ratificado por las dos cámaras del parlamento, la de los Comunes y la de los Lords. En ningún caso ha querido decir qué pasará si alguna de las cámaras tumba el acuerdo. Por tanto, es previsible que desde dentro haya cierta convicción de que ninguna de las dos cámaras pondrá impedimentos para ratificar el acuerdo. También hay quien ve estas declaraciones como una medida de presión para los más escépticos con el Brexit.

May ha reconocido que el Reino Unido no se podrá mantener en el mercado único europeo, algo que, según ella, servirá para que el país pueda obtener más acceso a los mercados mundiales, pero no ha puntualizado cómo. En este sentido ha apelado a la historia “internacional” de su país. El cartel del atril desde donde hablaba era un guiño a esto. “Una Gran Bretaña global”, se podía leer. Sobre las relaciones económicas con la UE ha dicho que el gobierno intentará firmar un acuerdo de libre comercio “ambicioso y valiente”. A pesar de que muchos analistas anunciaban una debacle por el simple hecho de que ganara el Sí en el referéndum, las consecuencias económicas no han sido tan graves.

A pesar de la ruptura con la Unión, la primera ministra ha dicho que no quiere “hundirla” y que quiere ser el “mejor amigo” de Bruselas, por eso mantendrá la cooperación en ámbitos como el policiaco o el de innovación e investigación. Lógicamente, por el bien de todos, una buena relación sería lo más positivo para ambas partes, y probablemente así será después del desconcierto inicial.

May apostará por que los británicos abandonen el mercado único y la unión aduanera como condición para poder “recuperar el control de las fronteras” y poner fin a la libre circulación de personas, lo que podría tener una repercusión directa en los movimientos migratorios y el peliagudo asunto de los refugiados. Dentro de las intenciones de Theresa May no entra llega a un acuerdo parcial con la Unión Europea, es decir, ser un socio a medias, sino que el objetivo es intentar construir “nueva relación con la UE basada en la igualdad”. Para ello, no tienen previsto adoptar ninguno de los modelos que utilizan otros países, sino llegar a un acuerdo que se adecúe a sus propias características y necesidades. May espera empezar las negociaciones con Bruselas en marzo y que el Brexit sea una realidad la primavera del 2019.

Estas son las 12 medidas que plantea la primera ministra británica:

  1. Dar certezas sobre el proceso de salida de la Unión Europea.
  2. Control de las leyes propias: “Salir de la Unión significa que nuestras leyes se harán en Westminster, Edinburgh, Cardiff o Belfast”.
  3. Fortalecer las relaciones entre las cuatro naciones de Gran Bretaña.
  4. Mantener la Common travel area, que permite el tránsito de personas sin pasaporte entre Irlanda e Irlanda del Norte.
  5. Control de la inmigración que proviene de la UE.
  6. Garantizar los derechos de los ciudadanos de la UE que vivan en el Reino Unido y los de los británicos que viven a la UE.
  7. Proteger los derechos de los trabajadores.
  8. Conseguir un pacto de libre comercio ambicioso y valiente con Bruselas.
  9. Nuevos pactos comerciales con el resto del mundo: “Es el momento de redescubrir nuestro papel como una gran nación global y comercial”.
  10. Mantener los proyectos de innovación e investigación científica con los socios de la Unión.
  11. Cooperar con los aliados europeos en la lucha contra el crimen y el terrorismo.
  12. Un Brexit “fluido y ordenado”.