El perfil del nuevo expatriado español

Según la fundación Mapfre, en 2017 medio millón de personas en todo el mundo serán trasladadas por motivos de trabajo a través de sus empresas

En los últimos tiempos, al estar viviendo momentos convulsos debido a la crisis económica que nos está azotando a nivel mundial, se está produciendo un fenómeno que hacía mucho tiempo que no experimentábamos en nuestro propio país. Éste es el hecho de que un gran número de empresas se están viendo obligadas a trasladarse, o bien expandirse, hacia otros territorios extranjeros. Al menos eso es lo que se extrae de un estudio realizado por la fundación Mapfre, en el que se resaltan aspectos muy interesantes de lo que podíamos llamar “el nuevo expatriado español”.

Datos sobre los expatriados

Son muchos los profesionales que se encuentran en situación de expatriados. Es normal: cada vez hay más empresas que optan por asumir un proceso de internacionalización y es habitual enviar a trabajadores fuera, ya sea para formarse, analizar la situación o establecer diálogo con los agentes de allí. Sea como sea, los expatriados son a día de hoy muchos, y vale la pena conocer un poco más a fondo si situación y sus opiniones.

El punto de vista de los expatriados

En este blog se hacen eco del estudio realizado por IESE y Ernst & Young: “El proceso de expatriación en empresas multinacionales: visión del expatriado”. En este documento se dieron varias conclusiones, que para facilitar su estudio y compresión se dividieron en diferentes categorías. Aquí van algunos de los resultados:

  • El proceso de selección: lo que más valoran las empresas son los conocimientos técnicos y la experiencia en ese campo concreto. En segundo lugar, la carrera profesional que se haya tenido. Por parte de los expatriados, lo que les mueve más a hacer el cambio internacional es la experiencia que supone y las ventajas económicas.

 

  • Comunicación: casi tres de cada diez profesionales consideró que la empresa no les proporcionó suficiente información sobre el proceso de repatriación, o sea, que pasaría una vez volvieran al país de origen.

 

  • Planificación y gestión: este punto ya es más importante, ya que prácticamente uno de cada dos (51%) dio a entender que la empresa no se preocupó mucho de su proceso de adaptación al país exterior, ya sea proporcionando la información necesaria o bien dar soporte a la gestión de asuntos familiares (vivienda, escuela de los hijos, etc.)

 

  • Retribución: en lo que refiere a las compensaciones económicas y sueldo, cabe decir que la satisfacción es más alta. La mayoría de ellos cobran varios pluses y, además, cuentan con asesoramiento fiscal especializado proporcionado por la empresa (hay países que no tienen acuerdo con España y que por tanto se debe tributar en los dos países o bien en el país distinto al nuestro). Lo que más se valora es el seguro médico internacional, seguido de los trámites de vivienda y servicios de mudanza.

 

  • Adaptación: cuando se habla de este punto, normalmente se refiere tanto al expatriado en sí como sus familiares que viajan con él (cónyuge, hijos). La mayoría de los entrevistados (83,1%) consideraron que el proceso fue exitoso y que no fue difícil adaptarse a los cambios requeridos. Eso sí: no se debe obviar la realidad pues algunos de ellos (casi uno de cada diez) afirmó que tienen o tuvieron problemas y crisis familiares a causa de ello.

 

  • Repatriación: aunque tendría que ser algo fácil, casi tres de cada diez profesionales se encuentran en que a la hora de volver al país surgen problemas o contratiempos y deben quedarse allí por más tiempo. Aún así, son muy positivos con los resultados, ya que la mayoría de ellos consideran que han tenido una buena experiencia, han superado con creces sus expectativas de aprendizaje y se han visto bien compensados económicamente. También cabe decir que la mayoría de ellos vuelven a la sede nacional con cargos adaptados a su experiencia internacional, algo que siempre es de agradecer. (Incluso un 20% cambia de trabajo, lo que demuestra que se abren muchas puertas).

En definitiva, el estudio demuestra que la mayoría de expatriados se encuentra en buena situación, aunque sería absurdo no tener en cuenta las cosas negativas que se han dicho, ya que tendría que servir para que las empresas mejoraran los procesos en los puntos más críticos.

Sobre todo en el tema de hacer el seguimiento de sus trabajadores, preguntándose en todo momento si están bien allí y proporcionándoles los servicios que se tengan disponibles para facilitar su adaptación y estancia.

El perfil de los nuevos expatriados

Hoy en día ser un expatriado ya no es lo mismo que hace unos años. A día de hoy la movilidad internacional está a la orden del día, y si bien hay personas que solo hacen proyectos puntuales, los hay que van saltando de país en país cual nómadas.

Y es que la esencia ha cambiado. Antes costaba mucho encontrar profesionales que quisieran pasar parte de su vida fuera, por lo que los incentivos era muy altos (ayudas, buenos sueldos, facilidades, etc.) en cambio ahora las condiciones son más o menos las mismas y ya ni tan solo se garantiza el puesto a la vuelta o se garantiza que se pueda ascender dentro de la empresa misma, algo impensable años atrás. Otras cosas que se han perdido son los pequeños detalles a nivel familiar, como el pago de la escolarización de los menores, los viajes posibles a lo largo de año, etc. A simple vista parece que la cosa ha ido a peor, ya que a ello también se le suman las condiciones sanitarias, que implica una menor cobertura en la mayoría de los casos.

Eso sí, cada vez hay más expatriados y a todos los niveles. Ya no hace falta ser un alto directivo para acceder a ello, puesto que hay tanto para hacer fuera del país que han hecho falta perfiles profesionales variados. También han crecido los denominados “desplazados nómada”, que son aquellos que van de país en país y que igual se están un mes en un sitio, luego vuelven y al cabo de dos semanas vuelven a irse dos meses más.

Hay un límite de tiempo para ser expatriado. Cuando se supera el máximo permitido (que actualmente son cinco años) al trabajador se le debe localizar, firmando así un pacto de permanencia con el puesto.

¿En qué países un expatriado gana más?

Cuando se quiere saber un dato así, no basta con saber el sueldo que se te paga sino también el coste de vida allí. Una persona puede cobrar muchísimo pero vivir en un país en donde todo es muy caro, mientras que en otras ocasiones con un sueldo español de los justos se pueden hacer muchas cosas ya que el coste de vida es muy bajo. También debemos tener en cuenta factores como los impuestos que deben pagarse y los precios de la vivienda.

Los países en donde se puede ganar más hoy en día son los de Oriente Medio, ya que los tipos fiscales y tributarios son bastante bajos en comparación con España. Hay muy pocas retenciones, a veces incluso rozando el cero y la inexistencia.

A parte de esto, también se tendrían que tener en cuenta los países en donde actualmente hay conflicto, ya que al conllevar un riesgo los pagos son más elevados (y de hecho, cuesta mucho encontrar a profesionales que quieran ir, de allí que se ofrezcan tan buenas condiciones).

¿Cómo es un nuevo desplazado? Retrato robot

Si quisiéramos hacer un retrato robot de los desplazados de hoy en día más o menos tendríamos estas características (según el Informe Global Mobility Trends Survey 2015):

  • La mayoría (81%) son hombres de mediana edad
  • De ellos, más de la mitad (59%) tiene una edad comprendida entre los 35 y los 54 años
  • La mayoría de ellos tienen familia al cargo y prefieren dejarlas en el país de origen (esto depende en gran parte del país a donde se va, mayormente países emergentes o de las condiciones fijadas).
  • El 30% de oportunidades están en el sector energía
  • El 35% de ofertas son para largos periodos de tiempo, entre 2 y 3 años.
  • Donde hay más expatriados es en Asia, América Central y África subsahariana. En países de Europa o de Oriente Medio la cifra ha bajado bastante.

Si analizamos el estudio con atención, observamos que el perfil del español medio expatriado es una persona licenciada entre los 31 y 40 años, y que decide viajar sin la compañía de la familia.

Francisco Marco, el vicepresidente de Mapfre España, ha destacado el cambio ideológico de los españoles, a los que hace unos años no contemplaban la idea de abandonar su país de origen para trabajar en el extranjero, pero que las cosas han cambiado tanto en tan poco tiempo que la crisis ha impulsado el fenómeno de la expatriación.

Si bien antes, el perfil del expatriado era el de un directivo de una empresa con una edad superior a los 40 años, ahora este fenómeno abarca a muchos más perfiles profesionales. Además, en la mayoría de los casos se cree que este cambio será una oportunidad profesional que le permitirá promocionarse dentro de su área de trabajo.

Hay que tener en cuenta que el estudio realizado por Mapfre se deriva de entrevistas a 153 personas, tanto extranjeros que trabajan en España con la condición de expatriados (49%), como españoles que han abandonado el país por motivos laborales o que están preparados para marcharse en breve (51%).

Gracias a los datos revelados, se prevé que hasta el año 2017 medio millón de personas en todo el mundo serán trasladadas por motivos de trabajo a través de sus empresas para desarrolar su empleo en otro país.

También hay que tener en cuenta que el 52,9% de las encuestadas son mujeres, frente al 47,1% restante de hombres. Si nos centramos en la edad de los participantes en el estudio, observamos que el 31,4% está comprendido entre los 31 y 40 años, siendo esta la franja de edad que más se da en este caso. El 24,2% tiene o supera los 51 años, el 22,9% tiene entre 41 y 50 años, y sólo el 21,6% no supera los 30 años de edad.

Si tenemos en cuenta otros parámetros, advertimos que el 73,2% de los encuestados viajará solo hasta su país de destino. En cuanto a formación académica, observamos que el 45,8% posee estudios universitarios, el 27,5% cuenta con estudios de postgrado, y el 25,5% restante tiene estudios medios.

Si por el contrario nos fijamos en el ámbito profesional, destaca que el 14,4% de los encuestados trabaja en banca, el 13,7% se dedica al sector sanitario, el 11,8% al sector químico, y el 10,5% se dedica a las telecomunicaciones.

Además, el destino geográfico más frecuente siguen siendo los países Latinoamericanos con un 21,6%, Europa con un 20,3%, Estados Unidos con el 7,2%, África con el 6,5% y Asia con un 3,3%.