La estrategia de inmigración de la Unión Europea

Hace pocas semanas el diario El País publicaba un artículo sobre la estrategia de inmigración de la Unión Europea, centrada sobre todo en reducir la presión que sufren actualmente países como Italia o Grecia, que acumulan una gran cantidad de inmigrantes por ser países situados muy en la frontera del continente y con mucha facilidad de entrada por vía marítima.

La estrategia de inmigración de la UE

El artículo, que se estructura en preguntas y respuestas, parte de la comunicación que se hizo por parte de la Comisión Europea a principios de mayo y en donde se anunciaba la estrategia marco para afrontar el problema de la inmigración. La Comisión ejecutiva anunció una serie de medidas para ser aprobadas ahora en junio, puesto que se requiere cierta urgencia para empezar a solucionar el problema. La misma Comisión ha puesto de manifiesto que se trata de un tema que se debe solucionar pronto, por lo que para aprobar dichas medidas no hará falta unanimidad sino mayoría, y así se podrán agilizar los trámites. Hay algunos países que no acaban de ver con buenos ojos el tener que cumplir ciertas condiciones, como las cuotas de asilados que se deben aceptar en cada país (entre ellos España, pero también Francia, Hungría, Polonia y los Países Bálticos).

¿Qué implican estas medidas?

La idea, desde la Comisión Europea, es poder aceptar a los 40.000 inmigrantes que han solicitado asilo este pasado mes de abril (24.000 han llegado a Italia y 16.000 en Grecia). El objetivo es repartirlos entre los países que forman parte de la Unión Europea para que no solo Italia y Grecia tengan que asumirlo. Además de estos 40.000, también se quieren reubicar a 20.000 personas que ahora están en países como Túnez, Marruecos, Jordania y Egipto.

Uno de los objetivos de la Unión Europea es también luchar contra las mafias que facilitan el tráfico de personas y se lucran con ello, por lo que se ha empezado también una campaña de recogida de huellas dactilares.

¿Qué dice en el artículo 78.3 del Tratado de la Unión Europea?

El artículo 78.3 es el que da la legitimidad legal para decidir cuando un tema es urgente, por lo que permite actuar con emergencia. En este caso se centra en las fronteras exteriores de la Unión Europea, y de hecho es la primera vez que la Unión Europea adopta esta medida, principalmente por Italia y Grecia, los países más afectados por la ola migratoria. No se descarta, tal como van los conflictos bélicos y con la cantidad de refugiados que existen hoy en día, que la medida se vaya ampliando a otros países en un futuro.

Un ejemplo de ello es Malta: actualmente el plan de emergencia no lo incluye. Sí que es verdad que en los últimos años han llegado a ese país un montón de personas de forma irregular, pero si lo comparamos con los dos países citados anteriormente la cifra es mucho menor. Pero la Comisión la tiene en el punto de mira, por lo que no sería extraño que en un futuro no muy lejano fuera incluida en el plan.

¿Quiénes se podrán beneficiar de la medida adoptada y qué países se ven involucrados?

Estas medidas, que tienen una duración prevista de dos años, afecta principalmente a las 40.000 personas de origen sirio y eritreo que estén en Italia o Grecia des del 15 de abril de este mismo año y también a los 20.000 que hemos comentado anteriormente y que se encuentran en terceros países como Túnez o Marruecos, entre otros.

Los países que se verán afectados de estas medidas son todos los que forman la Unión Europea (exceptuando Grecia e Italia, claro está). En el caso de Reino Unido e Irlanda, podrán participar sólo si quieren, y en el caso de Dinamarca ya se ha anunciado que tampoco participará. En el caso de los países que no forman parte de forma explícita de la Unión Europea pero sí que están asociados a ella, podrán también decidir libremente si quieren o no participar en el programa, ya que no están obligados a ello. El reparto se calcula en función de la población, el PIB, la tasa de desempleo del país y los esfuerzos que se hayan hecho anteriormente para acoger personas refugiadas.