Llegada de extranjeros gracias a I+D+i

La investigación, el desarrollo e innovación debe ser uno de los motores de España para que el país se recupere económicamente y al mismo tiempo se modernice para adaptarse a los tiempos que corren. Las tecnologías dictan el paso de la producción y este concepto une diferentes mundos para fundirse en uno solo que potencie los recursos del país. La ciencia también es un gran activo en España, aunque en ocasiones se ha dejado de lado en términos de proyección y financiación, de manera que algunos de los investigadores más brillantes han tenido que emigrar en busca de mejores condiciones para realizar su labor.

Desde el Gobierno español se ha tratado de impulsar este ámbito proporcionando formación en I+D+i para aquellos extranjeros de fuera de la Unión Europea interesados en desempeñar su labor en España, ya sea en el ámbito público o privado. Se autorizará la residencia y el trabajo en toda España para quienes presenten la documentación que acredite su trabajo. Además, se tramita conjuntamente con el/la cónyuge e hijos, de manera que se facilita poder seguir viviendo en un entorno familiar.

Si bien es cierto que el personal investigador español está altamente cualificado, también es importante acoger personas de fuera. Eso no solo enriquece el trabajo de todos, sino que facilita la inversión extranjera y puede dar mayor proyección a proyectos y grupos de trabajo mixtos. Lógicamente, se trata de unos inmigrantes que deben probar su solvencia económica para el periodo de residencia en España, convirtiéndose en una inmigración controlada y cualificada, que puede permitir al país seguir desarrollándose.

La inversión en I+D+i se suele tomar como indicador de la potencia de un país, en relación con el PIB. Se hace una distinción entre inversión privada y pública, pero ambas hacen funcionar el motor de la economía. De ahí que el Gobierno español lance iniciativas como esta para acoger el mayor número de personas válidas en I+D+i.