Más de 55000 millones de euros en adjudicaciones fuera de España

Según los datos de la Secretaría de Estado de Comercio, el mayor número de licitaciones en el exterior para compañías españolas se ha conseguido durante el pasado año 2015, situándose en una cifra por valor de 55.348 millones de euros. Este número es el más alto registrado, tratándose de un aumento del 5% más respecto al año anterior. No obstante, pese a tratarse de un nuevo récord en el volumen de facturación, ha habido un descenso en el número de contratos realizados. En concreto, si durante el año 2014 se contabilizaron 506 contratos adjudicados, estos bajaron hasta 451 durante el año 2015. No obstante, la suma monetaria ha sido mayor que en anteriores resultados, batiendo el récord y situándose por encima del año anterior en un 5%.

Estos datos se traducen en el impulso de internacionalización de las empresas multinacionales de nuestro país. Si desglosamos la cifra por sectores, comprobamos que las infraestructuras y el transporte siguen situándose a la cabeza, formando el 55% de dichas licitaciones. Sin embargo, este porcentaje se ha visto reducido en el pasado año en beneficio de otro tipo de sectores, demostrando así que cada vez somos más capaces de competir fuera del ámbito de la construcción. Otros sectores como los de las energías suponen un aumento a tener en cuenta, suponiendo el 18,14% para el año 2015, tal y como indican los datos de la Secretaría de Estado de Comercio para las energías no renovables. En cuanto a las renovables, el porcentaje se sitúa en el 9,85%, seguido por el resto de sectores como son las Tecnologías de la Información, Defensa o Medioambiente.

América Latina, destino prioritario

No obstante, Latinoamérica sigue siendo la primera región en cuanto a licitaciones fuera de nuestro país se refiere, seguida por Norteamérica y la Unión Europea. Pese a que el porcentaje de licitaciones en Norteamérica ha aumentado en el año 2015 en detrimento de las de Latinoamérica, estas proporciones no han cambiado mucho en los últimos años, manteniéndose muy similares en todos los últimos resultados obtenidos. Ya sea gracias a compartir el mismo idioma, siempre han resultado más realizables las adjudicaciones españolas realizadas en zonas latinoamericanas. Sin embargo, sí que se percibe este ligero crecimiento dentro de las regiones norteamericanas que, de mantenerse esta tendencia actual, seguiría creciendo en los próximos años.

Si nos centramos en las empresas españolas que han logrado más adjudicaciones en el extranjero durante el pasado año, nos encontramos con ACS (Actividades de Construcción y Servicios S.A.), que participará en la construcción de una nueva línea del metro ligero de Toronto, la ampliación de una autopista en Sídney y la construcción de un puente en Montreal. Así mismo, FCC (Fomento de Construcciones y Contratas S.A.) construirá y operará una planta de tratamiento de aguas en El Cairo y una nueva línea en el metro de Panamá. Otras compañías que aparecen en los datos facilitados por la Secretaría de Estado de Comercio son Acciona, Ferrovial o Técnicas Reunidas, todas ellas relacionadas con la construcción de grandes infraestructuras en diferentes países.

Estas grandes constructoras españolas comenzaron su proceso de internacionalización a partir del año 1992, aumentando sus datos de facturación en el extranjero año tras año. Aunque no fue hasta el año 2006 cuando este crecimiento se volvió exponencial, centrándose sobre todo en concesiones, labores de ingeniería o diferentes tipos de servicios urbanos, tales como el tratamiento de aguas, energías renovables o la gestión de residuos. Así mismo, también cabe destacar la excelente labor de los ingenieros españoles a la hora de innovar y plantear nuevas formas de gestión en los diferentes ámbitos destacados anteriormente.

En definitiva, y pese al descenso de contratos realizados con respecto a los años anteriores, parece que la tendencia actual de crecimiento en cuanto a las adjudicaciones fuera de España puede convertirse en un resultado constante para los próximos años. Esto se traduciría en una mejora dentro de la economía española, logrando así poder situarnos algún día al nivel de otros países punteros dentro de la comunidad europea, tales como Alemania o Reino Unido. No obstante, los datos resultantes suponen una buena para la economía española, pudiéndose traducir en un mayor número de puestos de trabajo debido al crecimiento de las empresas implicadas.