Recomendaciones para viajar al extranjero

Cuando se viaja al extranjero, siempre debemos hacer una serie de pasos previos para garantizar que todo saldrá bien: nunca sabes con qué te vas a encontrar y qué problemas pueden surgir mientras estés allí. Si bien todo el mundo es consciente de llevar la documentación para identificarse o la documentación que nos permite movernos (vuelos y demás), hay otras cosas que son igual de importantes y que quizá vale la pena recordar.

¿Qué necesitamos para salir al extranjero?

La web del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación pone a disposición de los ciudadanos una serie de informaciones que pueden sernos muy útiles:

  • En primer lugar, se recomienda preparar el viaje con suficiente antelación. No importa donde vayamos: buscar información del país destino nos puede ayudar a saber que nos tenemos que llevar y si hace falta algún permiso o algún documento especial. También es importante porque hay países que según qué época del año tienen más riesgos de tormentas o huracanes.
  • En la web se puede encontrar un importante apartado de “Recomendaciones de viaje”. Allí podréis encontrar información de cada país y, muy importante: noticias urgentes de última hora. Normalmente no son de obligado cumplimiento y actúan solo como recomendación, pero vale la pena siempre echar un vistazo. Por ejemplo, estos últimos meses hay muchos avisos por posibles ataques terroristas, así como información de cierre de fronteras. Observase también aquí todos los requisitos necesarios para entrar en el país al que queremos ir: que documentación hace falta, si se requiere algún visado especial, tipo de moneda y a cuanto está el cambio, si hay productos prohibidos, etc.
  • Busca los teléfonos de interés que puedan serte útiles y llévalos siempre encima. Los ejemplos más naturales son: emergencias médicas (que hacer en caso de encontrarse mal), anulación de tarjetas de crédito, embajada o consulado español, etc.
  • Dinero y cuestión económica. No se recomienda mucho que se lleve una gran cantidad de dinero en efectivo, aunque tampoco debéis dejarlo todo en manos de las tarjetas de crédito, porque si hubiera algún problema os quedaríais sin saber qué hacer. Busca el equilibro y procúrate varios medios de pago (dos visas por ejemplo de entidades distintas, moneda local y euros/dólares, etc.).
  • Si tienes pensado conducir, piensa que tu carnet español no sirve en todos los países: hay algunos en los que sí porque existe un convenio, pero si quieres asegurarte, míralo bien por si tuvieras que sacarte el permiso de conducción internacional. Más de uno se ha llevado un disgusto y ha tenido que modificar todas sus vacaciones.
  • Regístrate como viajero: aunque avises a tu familia de que vas a estar en determinado lugar, nuestro consejo es que te registres como viajero: será la manera más fácil de saber, en caso de emergencia, cuántos españoles hay allí y la manera más rápida de contactar con ellos o con sus familiares. Es un paso que no cuesta nada y puede ayudar mucho.
  • Seguro médico y seguro de viaje: imprescindibles. El primero es básico porque depende de que países te pueden arruinar si tienes algún accidente estando allí (no os podéis ni imaginar lo que cuesta la hospitalización en Estados Unidos por ejemplo). En el segundo caso, lo que es importante es el que seguro te pueda cubrir algunos imprevistos tales como la pérdida de maletas o vuelos (conexiones entre vuelos, etc.), emergencias que puedan surgir, robos, etc. Una cosa importante: si estamos enfermos y viajamos con medicamentos, depende de cuales sean los tendremos que declarar. Si además son elementos como jeringuillas y demás, lo más posible es que te pidan más información, por lo que es muy aconsejable que le pidas a tu médico que te haga los informes correspondientes para que no haya ningún problema. Te recomendamos también que los medicamentos vayan en el equipaje de mano, ya que si se extraviara la maleta con ellos dentro, sería un problema muy grande para quien los necesite.

Estos, pues, serían los consejos más comunes y necesarios a la hora de preparar un viaje. Muchas de estas cosas están cubiertas o pensadas ya si el viaje se contrata con una agencia (por ejemplo, los temas de seguros) pero cuando se viaja por libre vale la pena tenerlo en cuenta.