¿Qué ventajas ofrece la Apostilla de la Haya?

A nivel internacional se conoce como la Apostilla de La Haya a un acto legislativo por medio del cual distintos países formalizaron un convenio con el que se ha posibilitado que las personas interesadas en hacer uso de un determinado documento no deban cumplir con una exigencia de legalización de ese documento en un sentido público en el extranjero.

Es importante destacar al respecto que este es un convenio que se consolidó a nivel internacional como la Apostilla de La Haya, el cual se celebró durante el año 1961 en la ciudad holandesa que lleva el mismo nombre.

Beneficios de la Apostilla de La Haya

Ahora bien, para hablar de una manera más específica respecto a las ventajas de la apostilla de La Haya, bien vale la pena destacar que se trata de un acto legislativo por medio del cual se busca la reducción del costo y del tiempo para los trámites que son realizados por los ciudadanos al momento de legitimar cierto tipo de documentos.

En ese orden de ideas, la ventaja principal de la apostilla de La Haya es que se facilita la legalización de los documentos públicos que han sido emitidos en un país para que puedan ser usados en el extranjero sin que sea ningún tipo de inconveniente lo anterior. Por supuesto, como se ha mencionado, la apostilla de La Haya suprime la larga y tediosa cadena de legalizaciones en una sola, en donde se aplica un sello especial.

Hay que destacar al respecto que es necesario que el país involucrado en este tipo de procedimiento forme parte del convenio, ya que en caso contrario el sello especial que se conoce como apostilla de La Haya, no va a ser de utilidad. En ese sentido, las personas interesadas deben fijarse previamente en que sea válido este tipo de trámite en el país al cual se pretende viajar y por supuesto del cual se es ciudadano o se está residiendo en el momento.

Así que si se quiere encontrar una respuesta rápida en relación con las ventajas de este tipo de trámite, es que las personas únicamente con una estampa sobre su documento van a poder certificar la autenticidad de ese documento, razón por la que van a estar exentos de cualquier tipo de certificación adicional, ya que con ese único sello se está confirmando la legalidad y la autenticidad del documento ante cada uno de los países que se han suscrito el convenio.

En conclusión, los ciudadanos sólo deben acudir ante una instancia notarial y después enviar ese documento a la cancillería para poner la estampilla de validez a nivel internacional.