Postura de Donald Trump frente a los inmigrantes

Estamos siempre oyendo hablar a todo el mundo sobre Donald Trump y lo mucho que odia a los inmigrantes. Siempre se comenta que quiere construir un muro entre Estados Unidos y los países colindantes, especialmente los del sur. La obsesión con Donald Trump y los latinos u otras razas le han llevado a ser uno de los candidatos a la presidencia de Estados Unidos más polémicos y sorprendentes. Su radicalidad deja a muchos sin habla, pero muchos otros creen conocerle.

Como consideramos que es muy importante conocer los hechos antes de emitir juicios de valor, queremos analizar la postura de Donald Trump respecto a los inmigrantes, legales o ilegales, que entran en Estados Unidos con la intención de vivir el sueño americano, encontrar un trabajo que les permita vivir de una forma cómoda e incluso conseguir el éxito más absoluto en aquello que se le da mejor. Vamos a proceder a analizar las opiniones reales de Donald Trump respecto a los inmigrantes, especialmente los latinos.

El drama llega con el test ideológico para inmigrantes

Una de las últimas polémicas de Donald Trump con los inmigrantes ha sido la propuesta de realizar un test ideológico para determinar si son o no son potenciales terroristas. De la misma forma que una persona que quiere pedir la nacionalidad de un país concreto debe (después de vivir unos cuantos años en el país) realizar un examen de historia del país para convencer al gobierno de que será un buen ciudadano, Trump propone que a toda persona que quiera entrar a vivir a Estados Unidos debería rellenar un test en el que descubrir si es o no un potencial terrorista. En este caso es un tema muy polémico porque este tipo de tests y exámenes son muy fáciles de trampear, por lo que el supuesto peligro yihadista seguiría presente.

Prohibir la entrada de los musulmanes

Tras los terribles atentados yihadistas que están teniendo lugar en Europa, Donald Trump tiene una opinión directa y sin tapujos: que no se permita la entrada a ningún musulmán a Estados Unidos. Esto acompañado de otra atrevida afirmación, en la que asegura que suspendería la inmigración de áreas del mundo donde haya una historia probada de terrorismo. Esto generaría muchísimos problemas diplomáticos con muchos países, pero es un gancho para muchos norteamericanos extremistas que no piensan en las consecuencias, sino en quitarse de encima lo que no les gusta.

Críticas y burlas a Hillary Clinton

Otra forma que ha tenido Donald Trump de llevar la campaña por la presidencia de los Estados Unidos es atacando y acribillando a la persona de Hillary Clinton, que ya es oficialmente la candidata demócrata para la Casa Blanca y única alternativa real a la propuesta de Donald Trump. Trump critica a Hillary Clinton y considera que es muy blanda, muy amiga del colectivo LGBT y de los inmigrantes e incluso ha llegado a bromear con dispararle para que no sea presidenta de los Estados Unidos.

Pero las opiniones más extremas van contra el actual presidente norteamericano, Barack Obama. Donald Trump acusa a Obama de fundar Daesh, el grupo terrorista Estado Islámico y asegura que sus políticas son muy peligrosas y totalmente antiestadounidenses.

Donald Trump y el muro

El principal plan con el que Donald Trump pretende ganar el acceso a la Casa Blanca ha sido prometiendo la creación, construcción y puesta en marcha de un enorme muro que separe a los Estados Unidos de Mexico. Según Trump, muchísimos inmigrantes llegan de forma ilegal por esas fronteras y hay que fortalecerlas para asegurarse que no entre ni uno más a “aprovecharse” de los beneficios sociales que tienen los Estados Unidos y no tiene Mexico.

Trump también quiere deportar a todos los extranjeros que hayan cumplido condenas de cárcel en Estados Unidos, y eliminar ayudas federales a las ciudades “santuarios”, como considera que es San Francisco, que se niega completamente a llevar a cabo las políticas migratorias que vayan en contra de los derechos humanos.

Está claro que Donald Trump tiene una idea muy directa y sin tapujos de los inmigrantes. No los quiere consigo y busca, con su propio dinero, conseguir ser el próximo presidente de los Estados Unidos para expulsarlos uno a uno.