Principales desafíos a la hora de invertir en la India

Como ya dijimos hace poco en este mismo espacio, la India se está convirtiendo en un lugar ideal para invertir. Pese a todos los problemas que aún arrastra como sociedad, -que se están arreglando poco a poco- tiene abiertas sus puertas de par en par para posibles inversiones internacionales. Eso sí: nadie dice que sea una tarea fácil. Para poder conseguir nuestros objetivos, lo mejor es contar con la complicidad de personas que conozcan bien el mercado y el país, ya sea porque son de allí o bien porque llevan ya una fuerte  trayectoria en ella.

India y su potencial

Se trata de un país con grandes posibilidades: tiene una población generalmente joven, fuerte y con ganas de cambiar el país desde dentro. Por eso reciben bien las inversiones exteriores, porque es una forma de invertir en el país y hacer aumentar sus posibilidades de salir con éxito de todo ello. Pero como ya hemos dicho, es complicado. En esta web se enumeran algunos de los principales retos que se deben tener en cuenta.

  • El coste de iniciar allí una empresa es muy elevado. Nos quejamos a menudo de nuestro país y lo comparamos con otros países europeos en donde se pueden crear empresas en 24 horas y con un coste bastante reducido, pero sin duda si nos comparamos con la India salimos ganando bastante: hay hasta 12 etapas para llevarlo a cabo y se tarda más o menos un mes.

 

  • Los permisos de construcción tampoco son fáciles de conseguir. Si queremos establecernos allí deberemos tenerlo en cuenta. En este caso, los pasos a seguir son hasta 34 y puede llegar a una mediana de 200 días. Tienes que tener muy claro a que organismo debes pedir el permiso y cuáles son los pasos, ya que dejarte alguno puede suponer problemas a posteriori.

 

  • La electricidad, otro gran problema. No olvidemos que, en el fondo, estamos en un país en vías de desarrollo. Aunque la electricidad pueda resultar más barata, el proceso para darnos de alta nos puede costar bastante…. sobre todo por el tiempo que se tarda. Más o menos se calcula que puedes llegar a tardar un mes en conseguir que funcione (se deben pedir permisos, debe venir un inspector a ver el local, se tienen que hacer instalaciones varias, etc.)

 

  • Registro de propiedad: otro de los problemas comunes es conseguir el registro de propiedad, que ya no es simplemente una cuestión de tiempo sino también de dinero (5% de la propiedad y 1% sobre el valor de mercado). Eso sin contar los posibles gastos derivados como podría ser la gestión que hace el abogado profesional, etc.

 

  • Pago de impuestos: son muchos los impuestos que deben pagarse en la India: hasta 33 anuales. Algunas son muy parecidos a los que tenemos aquí, mientras que otros son bastante más específicos. Se trata de unos trámites que tanto nos suponen un pequeño desgaste económico como temporal, ya que para hacer papeleos y demás se tarda un poco.

 

  • El mercado internacional no es fácil: se intenta que lo sea a la larga, pero de momento es bastante complicado el hecho de hacer comercio internacional. Es un problema que se debe resolver pronto, ya que existe mucha burocracia y la mayoría de pasos podrían simplificarse.

 

Aún así, también hay cosas buenas y destacables: si por ejemplo queremos un crédito, será fácil que lo consigamos. También se han iniciado muchas políticas de protección de inversiones y cumplimiento de contratos, ya que tenían muchos problemas en este sentido (también un problema recurrente es la solvencia de las empresas, que no todas la tienen y no siempre se soluciona rápido).

Sea como sea, la India es un país que debemos tener en cuenta. Más vale siempre tenerle puesto el ojo encima porque se trata de un mercado emergente en el que quizá nos vale la pena invertir. Nuestro tipo de negocio, clientes, objetivos y aspiraciones comerciales pueden acabar de decir el resto.